09 marzo, 2006

Hate


I hate life,
I hate death
and everything in between just doesn't interest me today...

17 febrero, 2006

La ducha

por Charles Bukowski

nos gusta ducharnos después
(a mí me gusta el agua más caliente que a ella)
y ella me lava primero
me extiende el jabón por los huevos
los levanta
los aprieta,
luego me lava la polla:
"¡oye esto sigue duro!"
luego me lava el vello de ahí abajo,
la tripa, la espalda, el cuello, las piernas,
yo sonrío sonrío sonrío,
y después la lavo yo a ella ...
primero el coño,
me pongo detrás, mi polla en sus nalgas
suavemente enjabono los pelos del coño,
lavo ahí con un movimiento suave
tal vez me detenga más de lo necesario,
luego las piernas por detrás, el culo,
la espalda, el cuello, la hago girar, la beso,
enjabono los pechos, luego la tripa, el cuello,
las piernas por delante, los tobillos, los pies,
y luego el coño, una vez más, para que me dé suerte...
otro beso, y ella sale primero,
se seca, a veces canta mientras yo sigo allí
pongo el agua más caliente
disfrutando los buenos momentos del milagro amoroso
luego salgo...
normalmente es por la tarde y todo está tranquilo,
y mientras nos vestimos hablamos sobre qué otra cosa
podríamos hacer,
pero el estar juntos resuelve casi todo,
en realidad, lo resuelve todo
porque mientras esas cosas estén resueltas
en la historia de un hombre y
una mujer, es diferente para cada uno
mejor y peor para cada uno...
para mí, es tan espléndido como para recordarlo
después de la marcha de los ejércitos
y de los caballos que pasan por las calles fuera
después de los recuerdos del dolor y el fracaso y la desdicha:
Linda, tú me has traído esto,
cuando te lo lleves
hazlo lenta y suavemente
hazlo como si estuviera muriéndome en sueños en lugar de
en vida, amén.


*** "... y la ilusión que provoca pedir algo para comer, desde la misma cama, y pensar q mientras llega el repartidor aun se puede follar un poco más...o fumar un porro a medias ...***

04 febrero, 2006

Siempre

A veces estoy nublada, siento tu corazón, lejano, vibrando. Siento tu
alma incompleta y me llena el deseo de completarla.
Siento, irracional, como te deslizas por tus sábanas, sabiendote
dormido, quizá soñando con la realidad de un anhelo.
Me veo demasiado ilusionada como para permitirme defraudarme a mi
misma. Lucharé por esto. Quiero, como mínimo, un recuerdo, un olor,
una situación,
un estado. Quiero largas horas sentados mirando al cielo. Quiero el
fuego y el tacto de tu piel. Te quiero ¿Pido demasiado?

Quiero el presente. Y el futuro. Contigo. Siempre.

19 enero, 2006

Chasing Amy

Hoy un amigo me ha hecho recordar la declaración de amor más bonita que he visto nunca y he querido ponerla aquí, aunque algunos ya la conocereis:

Te quiero, simple y llanamente. Eres la esencia de todo lo que he buscado en otro ser humano. Sé que una parte de ti está dudando por un momento, y si es así, entonces significa que tú también sientes algo. Todo lo que te pido es que no lo obvies y lo consideres aunque sólo sea por diez segundos. No hay otra alma en este jodido planeta que me haga ser la mitad de persona de lo que soy estando contigo. Y arriesgaría esta amistad por la oportunidad de que lo pensaras, porque está ahí, entre tú y yo, no puedes negarlo. Incluso si no volvemos a hablarnos después de esta noche, por favor, créeme si te digo que me has cambiado para siempre, por quién eres y por lo que has significado para mí. Por todo esto, considero que no necesito una pintura de pájaros para acordarme de ti".
(Persiguiendo a Amy, Kevin Smith)

Porque si das con alguien capaz de cambiarte la vida, no puedes renunciar sin hacer tan siquiera un intento, te lo debes a ti mismo.

12 enero, 2006

La mañana después

Por la mañana te fuiste,
me dejaste en la cama dormida o haciéndome la dormida.
Cogiste tu ropa y te vestiste despacio, silenciosamente
de la misma manera que te acercaste a la puerta y te fuiste.
Sin dejar una nota de despedida, ni un número de teléfono... un número que tampoco yo te pedí.
Ya contaba con esto, por eso no te dije que te quería aunque así lo sentí.
Ni siquiera te abracé, ni te besé con pasión, ni quise mirarte fijamente a los ojos... porque todo eso después necesito que me sea devuelto y sabía que no lo recibiría.
Sabía que te irías y aún así quise amarte... lo suficiente para que no quisieras más, lo bastante para quedarme dormida sobre el recuerdo de tu cuerpo en mi cama.

Si el destino existe volveremos.